Invertir cerca de casa, en el mercado paraguayo, también es una perspectiva atractiva llevando el modelo de negocios a otro nivel. Conocer de primera mano esta opción empresarial y estratégica es el espíritu promovido por la IX Misión Comercial a Paraguay 2026.

La iniciativa denominada ‘Expansión y Franquicias en Paraguay’ busca construir negocios reales de alto valor. Esta IX edición viene impulsada por la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano – Paraguaya y será del 6 al 10 de abril. El lanzamiento oficial de este espacio clave para las oportunidades fue en el Marriott Santa Cruz de la Sierra Hotel; desde la capital del departamento locomotora económica de Bolivia. Paraguay, país sudamericano, ya disputa ventajas con otros en Latinoamérica, EE. UU. y el mundo.

De la presentación principal ante empresarios y profesionales bolivianos y cruceños interesados en estrechar vínculos comerciales participó Guillermo Jover, socio del estudio jurídico Ferrere, firma asociada a la entidad binacional, que asesora a clientes corporativos y con presencia en Paraguay, Uruguay y Bolivia (La Paz y Santa Cruz). Jover trabaja en la oficina de Asunción y anteriormente trabajó en Estados Unidos.

En la detallada exposición e información empresarial y jurídica, “Perspectivas de Inversión Paraguay 2026”, dio un repaso de por qué Paraguay se ha convertido últimamente en un destino interesante para las inversiones y un ejemplo positivo para la región, fruto de un trabajo ya de décadas en este país guaraní; que ha ido superando percepciones y largas historias de cosas negativas como la corrupción o el contrabando.

Destacó el funcionamiento del marco legal de inversiones “amigable” para el inversor extranjero, en lo tributario, societario y regulatorio. En primer lugar, un régimen tributario muy sencillo y atractivo basado en el 10-10-10 (10 % de IVA, 10% de renta personal, 10% de renta empresarial) y un impuesto a la distribución de utilidades que puede ser de 8 a 15 %.

Por otro lado, tiene un marco regulatorio (laboral y ambiental) muy flexible. Estas regulaciones, si bien generan parámetros y requisitos, no son engorrosas ni representan una obstrucción para poder llevar adelante negocios en Paraguay, dice Jover.

Tiene estabilidad macroeconómica demostrada en su inflación controlada siempre a un nivel más o menos del 4%, tasas más altas de crecimiento en los últimos diez años, el déficit fiscal no puede superar el 1,5% del PIB en un año, proyección de crecimiento esperado del 3,5% en el PIB, el número uno de la región y una política monetaria independiente de los “vientos políticos y vaivenes ideológicos”.

Entre las áreas estratégicas y de movimiento están los productos tradicionales de exportación donde la soya o soja en todas sus variantes sigue siendo un foco de inversión enorme, sobre todo del empresario brasileño; la carne, tanto en producción como en frigoríficos, granos como el maíz, el arroz y el trigo; los productos forestales – Paraguay tiene hoy unas 300.000 hectáreas plantadas de eucalipto, con un potencial hasta de siete millones de hectáreas identificadas por el Instituto Forestal Nacional -.  Así también en sofisticación industrial, Paraguay atraviesa un proceso de industrialización bastante importante y en los sectores de alimentos de vida, fármacos, textiles, tanto para vender en el mercado local como para la exportación global. Jover resalta otras industrias: todo lo que es ensamblaje a través de la máquina, automotriz, electrónicos, etc., y el “boom” de desarrollo inmobiliario, con una llamativa cantidad de edificios en construcción. “Es un negocio que tiene una tasa de rentabilidad altísima, sobre todo en comparación con otros mercados que también son buenos, pero quizás son más caros. Entonces, la combinación en Paraguay, la demanda que hay para estos productos y bajos costos de construcción y de mano de obra, hace que la rentabilidad en el sector inmobiliario paraguayo sea muy alta y atractiva”, explica.

Luego, los call centers, la maquila de servicios, Business Process Outsourcing (BPO), entre otros. Y finalmente, el sector electrónico intensivo, los data centers, también producciones de fertilizantes, industria pesada, etc.

Jover sostuvo que el Gobierno del presidente, Santiago Peña, que asumió el poder en el 2023 y es criticado a nivel interno por la cantidad de viajes que hace, está ayudando a posicionar al país abriendo mercados importantes y acompañando al sector privado en abrir mercados nuevos a varios productos; sobre todo de la carne, incluidos Estados Unidos, Japón y Singapur, pero también están desarrollando otros sectores.

Las expectativas de esta misión empresarial, según el presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Industria Boliviano – Paraguaya, José Luis Camacho, son cumplir una agenda hecha entre los asociados (más de 200 donde el 80 % son bolivianos y el 20 % paraguayos) y no asociados, generando vínculos con el sector público y privado en Paraguay. La cámara binacional desarrollará una capacitación en temas migratorios, impositivos, cómo se compone una sociedad, apertura de cuentas, ruedas de negocios, networking, acompañamiento efectivo a empresas en el “aterrizaje suave” al Paraguay, visitas a industrias, espacios de relacionamiento institucional clave, ya sea con autoridades de Gobierno o empresarios del sector, etc.

“Bolivia está cambiando a un nuevo modelo económico. Creo que tenemos que aprender mucho de Paraguay para poder llegar a tener un modelo exitoso de atracción de capitales. Paraguay ha mejorado su calificación de Riesgo País para inversionistas, ya están en riesgo internacional, o sea que capitales internacionales de cualquier lugar del mundo llegan por la seguridad jurídica, política y social que le permite desarrollarse al país”, dijo Camacho.

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